Inventos geniales
El fin de semana pasado fuimos a un bodorrio (y sigue sumando) y nos quedamos en el hotel de rigor. Allí, en el cuarto de baño reluciente (menos en las esquinas y los halógenos, que tenían vida alrededor de la bombillita), tenían un espejo tremebundo con una "feature" que a mí más bien me parecía un adorno en forma de tostada... era un "espejo antivaho"!. Vamos, que en vez de empañarlo con la toalla para poder verte el careto (o usar el secador para eliminar el vaho, como hacemos los más refinados), el espejo, te mantenía la zona en la que supuestamente te ves la cara, limpia de todo resto de neblina post-baño.
El invento suena genial, verdad? Sólo hay un problema, y es que el diseñador / currito que instaló / diseñó el espejo debía de ser muy alto, porque como pueden ver, estimados amigos, no se me ve ni el careto ni el cogote, vamos, que para ponerme la sombra de ojos me tuve que subir a una banqueta... y sí, no soy tan alta como el amigo Paulorf, pero tampoco soy una chinchetilla...
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